"Ella me gustaba porque tenía la sonrisa de larga lo que tienen otras la falda de corta. No le faltaba personalidad y era auténtica. Una señorita con más prioridades que principios, con un intelecto del que otras chicas carecen. Se me hizo fácil fijarme en ella porque tenía el cuerpo más bonito que había visto, y lo interesante era que no lo tenía que desnudar para verse hermosa. Una mirada suya reflejaba la inocencia de su alma y el encanto de su ternura. Ella era una chica segura de sus acciones, e independiente en muchos sentidos, eso también me atrajo. Ella vestía una sonrisa para cada invierno gris, y abrigaba mi alma en la penumbra de una noche melancólica. Tenía la capacidad de alegrarme y hacerme olvidar de mis miedos con sólo mirarme. Ella me fortalecía, aunque a veces también se quebraba, y era en esos momentos cuando me tocaba a mí abrazarla y decirle que todo iba a estar bien. Siempre fue sincera y nunca fingió nada; podría jurar que la conocía como nadie. Su sonrisa se convirtió en la más bonita evidencia de que la vida puede llegar a ser hermosa. Y lo bueno fue que sólo conmigo se mostraba a flor de piel. La quise por eso, porque era reservada y sólo conmigo fue liberal; porque no era necesario ponerle límites, pues ella ya los conocía y siempre sobrepasaba mis expectativas. Nunca conocí una chica similar a ella. Lamentablemente hay personas que se van y resulta que son las mejores, y nunca encontrarás a nadie como ellas porque son de esas personas que aparecen sólo una vez en la vida."
- Abstracta tangibilidad | Heber Snc Nur (via tormentadepensamientos)

(via divertissementamigos)

"Si quieres llorar, yo llorare contigo
Si quieres reir, yo reire contigo
Si quieres gritar, yo gritare contigo
Juntos hasta el final"
- Un escritor de closet